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martes, 14 de febrero de 2023

Santoral: Cirilo y Metodio, copatronos de Europa




Las figuras de los santos Cirilo y Metodio son hoy bastante conocidas y familiares en Occidente. El nuevo clima ecuménico y las relaciones con el Este de Europa han contribuido a acercarlos a nuestra sensibilidad, y a nuestras vida tanto espiritual como litúrgica. Hoy, además, contamos con textos importantes que nos introducen en sus biografías y obras apostólicas. Especialmente, la cuarta carta encíclica de Su Santidad Juan Pablo II, Slavorum apostoli, que resume los relatos hagiográficos sobre ambos santos, tamizados por la investigación histórica.

Paralelismo de dos vidas:
de una vida humanamente brillante,
al silencio monástico

San Metodio nació hacia el año 817, en el seno de una noble familia bizantina. Su ciudad fue Salónica, en aquel momento, próxima a la frontera con los eslavos.

Después de unos primeros estudios, propios de un joven de su rango social, desempeñará el cargo de arconte en una región poblada por eslavos. Tal circunstancia le permitió entrar en contacto con la lengua y la cultura de ese pueblo, de los cuales se serviría más tarde en su obra de evangelización.

Pero como a muchos jóvenes de la refinada cultura grecobizantina, Metodio pronto se sintió atraído por una vida más alta. Bastante joven aún deja sus cargos políticos, se hace monje, y andando el tiempo, con 40 años, llegaría a ser superior en una comunidad del monte Olimpo, en Bitinia. Allí recibiría a su propio hermano.

Constantino, el futuro Cirilo, más joven que su hermano, tendrá una vida más breve y, quizás, más brillante. Nace hacia el año 827, y a los 14 años se queda huérfano. Se educa con el futuro emperador Miguel III, recibiendo desde la primera hora una formación esmerada, propia de la civilización de su época, la cual lo eleva al cargo de bibliotecario del patriarca de Constantinopla. Pero hacia los 28 años, después de una carrera humanamente triunfal, también él se sintió atraído por la vida monástica, ingresando en la misma comunidad que su hermano Metodio regía. La vida de ambos hermanos tiene, pues, un claro paralelismo, humano y espiritual.

Y de modo igualmente paralelo, ambos tendrán como destino providencial el renunciar a dicha vida de retiro y silencio para servir al Reino de Dios como apóstoles. Si, como decían los antiguos, el monje tiene una vida existencialmente apostólica, ambos monjes hermanos, al proyectar a otros el mensaje de la Buena Nueva, realizan plenamente su vida y vocación a imitación de los apóstoles del Señor.

De monjes a apóstoles

Su nueva vida empezará pronto, si contamos de acuerdo con los años pasados por Constantino -Cirilo- en la vida monástica. Apenas tres años después de su ingreso en la comunidad de Bitinia, la corte imperial envía en misión al país de los jázaros (Cáucaso Norte), al joven monje Constantino.

Era, en realidad, una misión diplomático-religiosa, en aquella cultura en la que lo religioso y lo político-económico estaban tan fuertemente trabados. Pues aquel pueblo de las estepas, establecido en la costa del mar Negro, parece que se había pasado mayoritariamente al judaísmo, contándose también en él algunos seguidores del Islam. Una conversión a la fe cristiana podría significar una relación fraterna desde el punto de vista religioso, y a la vez, una potencial alianza político-militar y económica.

Parece que Cirilo tuvo un éxito apreciable, hasta el punto de que el relato hagiográfico hablará de miles de conversiones. La historia actual, más crítica y prudente, rebaja este entusiasmo, aunque no se niega a reconocer que el paso de Cirilo por esa tierra no quedó inadvertido, y tuvo una importancia histórica. Cirilo debió sostener varios debates públicos con doctores judíos y musulmanes, y su dialéctica y fervor le hicieron vencedor, atrayendo a aquel pueblo hacia la fe cristiana.

Este viaje tuvo, además, el éxito añadido de encontrar los restos del papa San Clemente, desterrado al mar Negro durante la época de las persecuciones. Pero tales resultados abrirían las puertas para dirigirse a otra nación eslava; esta vez en el centro de Europa.

En un mundo eslavo en formación, un Estado floreciente, Moravia, recibía ya importantes influjos espirituales y culturales desde la vecina Germania o Francia orientalis. Influjos no siempre acertados. La Slavorum apostoli recoge el bello y expresivo texto por el que el príncipe Ratislao de Moravia pide ayuda a la corte bizantina: «Han llegado hasta nosotros numerosos maestros cristianos... Pero nosotros los eslavos..., no tenemos a nadie que nos guíe a la verdad y nos instruya de modo comprensible»

Esta queja del príncipe moravo refleja cómo los primeros misioneros cristianos, de origen germano, habían desorientado a su pueblo con la misa latina y con lecturas que nadie entendía.

La propia encíclica Slavorum apostoli habla de las comprensibles dificultades que la precedente e inicial cristianización de los eslavos plantearía a Cirilo y Metodio, los misioneros que llegarían de Bizancio. Y es que el cristianismo occidental, después de las migraciones de los pueblos nuevos, había amalgamado los grupos étnicos recién llegados con las poblaciones latinas existentes, extendiendo a todos, con la intención de unirlos, la lengua, la liturgia y la cultura latinas.

De la uniformidad así conseguida se originaba un sentimiento de fuerza y compactibilidad que contribuía tanto a su unión más estrecha como a su afirmación más enérgica en Europa. Pero a la vez, y precisamente por esta razón, en el mundo latino-germano, existía el prejuicio de que sólo se podía celebrar la liturgia en las tres lenguas en las que estaba redactada el letrero puesto por Pilato sobre la cruz de Jesús -hebreo, griego y latín-, esta última lengua era el factor de unidad religiosa propia del mundo occidental, y considerada un elemento religioso-cultural intocable.

En cambio, Bizancio había conservado el sentimiento de la continuidad con el mundo cristiano y romano de los primeros siglos de la Iglesia, y recordaba mejor la pluralidad litúrgica y cultural del primer cristianismo. En Oriente se sabía que la sagrada liturgia se celebraba en persa, copto, armenio, siríaco, además de hacerlo en griego. En una perspectiva semejante, ¿no era fácil aceptar también al eslavo como lengua en la que expresar la fe cristiana?

Inculturación en el siglo IX

A partir de aquí, empieza la misión que marcará su vida y, sobre todo, que les hará entrar en la historia.

Con el fin de llegar a aquellos pueblos jóvenes, se proponen traducir varios textos litúrgicos y párrafos bíblicos suficientemente significativos. Y para ello elaboran un alfabeto en el que expresar gráficamente el eslavo, tomando como base el conjunto de los caracteres alfabéticos griegos al que añadieron un cierto número de signos con los que representar los sonidos peculiares de la nueva lengua.

Este esfuerzo cultural tendría un resultado espiritual: el empleo del eslavo en la liturgia, en la predicación, en la producción escrita de tipo religioso harían accesible el mensaje cristiano y llevarían la fe al joven pueblo centroeuropeo.

Muerte de Cirilo. Metodio queda solo.

Se pensaba precisamente en Cirilo como el nuevo obispo de los eslavos. Pero la muerte lo arrebató prematuramente. En el año 869, llegado su último día, Constantino quiso revestirse del hábito monástico para presentarse ante Dios. Ese 14 de febrero establecería precisamente la fecha de la celebración de la fiesta de ambos hermanos.

Metodio se quedó solo. Su figura, más discreta, se agiganta por las dificultades que debe afrontar.

Metodio brilla a gran altura en su responsabilidad episcopal de conservar la unidad de fe y amor entre las Iglesias de las que era miembro, es decir, la Iglesia de Constantinopla y la Iglesia romana.

En unos momentos en los que la tensión entre Roma y Constantinopla es tan fuerte, es recibido por Focio, el patriarca de Constantinopla, y por el emperador bizantino, quienes le apoyan con decisión. Y en los cuatro o cinco últimos años se dedica a perfeccionar la obra de traducción ya realizada junto con su hermano.

Pasa entonces del griego al eslavo el conjunto de la Biblia, varios tratados de derecho canónico y algunas obras patrísticas. Metodio muere en el año 884 u 885.

La celebración de la fiesta

La santidad personal, y la obra misionera de ambos hermanos, fue ensalzada por León XIII en su encíclica "Grande munus" y por Juan XXIII en su carta "Magnifici eventus".

En 1880 León XIII extendió el culto de ambos santos a toda la Iglesia, fijando su fiesta el 5 de julio, trasladándola en 1897 al día 7 de julio. Entre los eslavos de rito bizantino, la fiesta se celebra el 11 de mayo.

Después del Concilio Vaticano II, como consecuencia de la reforma litúrgica, la fiesta se puso el 14 de febrero. Con la carta Egregiae virtutis del 31 de diciembre d 1980, Juan Pablo II proclamó a Cirilio y Metodio copatronos de toda Europa, junto con San Benito.



 Documental sobre Cirilo y Metodio,
copatronos de Europa




Cuando en el siglo XX la fe cristiana era perseguida en Europa del Este, San Juan Pablo II sorprendió al mundo declarando Patronos de Europa a dos santos procedentes de lo que era entonces el imperio soviético.

¿Quiénes son aquellos a los que 750 millones de europeos deberían venerar? Se llamaban Cirilo y Metodio. Entre otras cosas, introdujeron la idea revolucionaria de que Dios debía de ser alabado en todas las lenguas. Ambos encarnan las palabras de San Juan Pablo II: “Europa debe respirar con dos pulmones”.

Este es el primer documental que revela en detalle la increíble odisea de estos dos apóstoles de los vastos territorios que van desde Chequia hasta Rusia. Tras su muerte, el gran cisma dividió las iglesias de Oriente y Occidente, sin embargo ambas siguen unidas en la veneración de Cirilo y Metodio.

Santoral: San Valentín



San Valentín - Miniatura eslava (detalle)

Cada 14 de febrero, la tradición popular celebra el día de los enamorados y la referencia obligada es San Valentín, patrono de los enamorados

Sin embargo, esta celebración y referencia al santo, solo es una cuestión popular, puesto que el calendario de la Iglesia no dedica ningún día a este santo. En realidad, el patrón de los enamorados es una herencia de la literatura inglesa del siglo XIV que ha llegado hasta nuestros días.

¿Existió San Valentín y por que no hay un día oficial dedicado a él?

El día de los enamorados, como tantos otros días, no deja de ser una estrategia comercial que, como tantas otras cosas en un mundo globalizado, hemos heredado del mundo anglosajón.

Más allá de ese día de carácter comercial, si buscamos en el catálogo de los mártires y santos de la Iglesia católica, es decir el martirologio romano, encontramos a varios mártires con el nombre de Valentín. Este hecho, unido a la insuficiencia de datos que diesen luz sobre alguna verdad histórica, llevó al papa Pablo VI a retirarlo del calendario católico en 1969.

Reliquias de San Valentín en Escocia

Sin embargo, por toda Europa hay iglesias en su honor, algunas de ellas afirman tener sus reliquias, como la iglesia de San Antón en Madrid, Santa María de Cosmedín en Roma, Iglesia Carmelitana de Whitefriar Street en Dublin, Iglesia de San Pedro y San Pablo en Vyšehrad (Praga), la parroquia de Gorbals en Glasgow o la Catedral de San Esteban en Viena.

Fue venerado desde el inicio como el santo al que se encomendaban los epilépticos, pero lo que hoy conocemos, su relación con el amor romántico, tiene origen en la Edad Media, en la literatura inglesa y desde ahí pasó a la tradición popular. La tradición eclesiástica, allá por el siglo V, le asignó el 14 de Febrero pues en esa fecha la iglesia registra el martirio de al menos uno de los tres mártires de ese mismo nombre.

La Iglesia conoce al menos a tres mártires con ese nombre, mártires en absoluto vinculados con el amor, sino con su adhesión incondicional a la fe en Cristo.

San Valentín oficiando una boda
Iglesia de Terni
 El primero fue Valentín de Roma (280), un mártir cristiano que fue condenado a la decapitación tras curar de la ceguera a la hija de un alto funcionario. Algunas versiones del relato señalan que, además, habría ejercido como sacerdote y casado a soldados en la época del emperador Claudio II. Matrimonios que contravenían las normas militares, porque los soldados tenían regulado de forma muy estricta este aspecto de su vida con el objeto de que concentraran todos sus esfuerzos en el campo de batalla. Sus restos, reposan desde el siglo IX en la Iglesia de Santa Práxedes en Roma.

En el mismo período histórico se encuentra la figura del obispo Valentinus de Terni, que con una historia similar, fue capaz de salvar de una enfermedad mortal al hijo de un famoso orador. Sus poderes hicieron que toda la familia del enfermo se convirtiera al cristianismo, y por todo ello fue perseguido por las autoridades imperiales y decapitado un 14 de febrero. Sus seguidores llevaron el cuerpo hasta la actual ciudad de Terni, donde fue enterrado.

Nada se sabe acerca del cual es el verdadero San Valentín, como hemos dicho antes se consideró que se debía eliminar del calendario romano al no haber datos suficientes y se pensó que era una duplicación del culto a San Valentín de Roma, que se había extendido a lo largo de la historia.

Finalmente, el martirologio romano también recoge un obispo conocido como Valentín de Recia en la actual Alemania. Se trata de un obispo itinerante que se dedicó a evangelizar las poblaciones alpinas. Murió el año 475, y casi trescientos años más tarde fue enterrado en Passau, Baviera. Por eso su culto se limita al área germánica. En cualquier caso, asociado a la curación de un niño epiléptico, por eso se le representa con un niño a sus pies.

La epilepsia era un enfermedad que en esta época se asociaba a una posesión demoníaca y por tanto la fe, y la práctica religiosa era un recurso obligado. San Valentín no fue el único, pero si al que más frecuentemente se recurría.

Fue el poeta inglés Geoffrey Chaucer (1343-1400) el primero en asociar San Valentín con el amor, en su obra El Parlamento de las aves. En ella narra cómo, por la fechas de San Valentín, “cada ave busca su pareja”. Chaucer tuvo una gran influencia en su época, pero también más allá, en los tiempos de William Shakespeare . Y es a partir de este momento que desde los círculos aristócratas hasta la cultura folklórica anglosajona, San Valentín pasa a ser el santo de los enamorados.

La reliquias de San Valentín en Madrid

Reliquias de San Valentín
Iglesia de San Antón - Madrid

Parece se que a finales del Siglo XVIII, el Papa regaló las reliquias del santo al monarca Carlos IV, quien a su vez, las donó a los Escolapios de Madrid. De este modo, los huesos (una calavera, dos fémures y varios huesos más) terminaron en la Calle Hortaleza, en el centro de Madrid. Las reliquias estuvieron ocultas a los fieles hasta el año 1984 y desde entonces se pueden observar en el interior de una urna de vidrio.

sábado, 11 de febrero de 2023

Santoral: Nuestra Señora de Lourdes


Nuestra Señora de Lourdes tiene una tradición arraigada de milagros atribuidos a su intercesión de sanaciones de problemas de salud y en favor de personas desahuciadas, por lo que es la patrona de los enfermos.

Cada 11 de febrero la Iglesia celebra la Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, quien en una de sus apariciones le dijo a Santa Bernardita: “No te prometo hacerte feliz en este mundo, sino en el próximo". Aquí el significado de sus apariciones, el mensaje que dejó y los milagros que se dieron con su intercesión.

Era el 11 de febrero de 1858, Bernardita, su hermana y otra niña iban al campo a buscar leña seca, cerca de una gruta. Para llegar ahí tenían que pasar por un arroyo. Bernardita no se atrevía a adentrarse porque el agua estaba muy fría. Se empezó a sacar los zapatos, cuando de pronto escuchó un ruido fuerte proveniente de la gruta.

Se acercó a ver lo que pasaba y ahí en ese lugar sucio y pedregoso se apareció la Virgen envuelta en una luz resplandeciente, con un traje blanco de un tejido desconocido, una cinta azul en la cintura, un largo velo blanco y dos rosas doradas brillantes que le cubrían la parte superior de los pies.

En sus manos, la Virgen tenía un largo rosario blanco y dorado. Entonces juntas empezaron a rezarlo. El domingo 14 de febrero, Bernardita en la gruta reza la primera decena del Rosario y María se aparece. La niña le tira agua bendita para asegurarse que no era una obra del enemigo. La Virgen sonríe, se persigna con el Rosario y lo rezan juntas.

El jueves 18 la Virgen le pide a Bernardita que regrese por quince días seguidos a la gruta. Ante la aceptación y promesa de la pequeña, María le promete hacerla dichosa en el otro mundo. Los rumores de las apariciones se empiezan a esparcir.

El 19 de febrero, Bernardita va con una vela bendecida y encendida. Es así que nace la costumbre de ir con velas para encenderlas ante la gruta. El 20 de febrero la Señora le enseña una oración personal a Bernardita.

El domingo 21, la niña ve que la Virgen estaba triste, le pregunta lo que le pasa y Nuestra Señora le contesta: “Rogad por los pecadores”. Para ese entonces las autoridades amenazaron a Bernardita con llevarla a la cárcel y todos se burlaban de ella.

El 22 la Virgen no se le apareció, pero la niña no perdía la esperanza de volverla a ver. El 23, diez mil personas fueron a ver lo que pasaba. La Virgen se le apareció a Bernardita y le pidió que les diga a los sacerdotes que eleven ahí un santuario, a donde se debe ir en procesión.

El 24 la pequeña le cuenta todo a la Virgen, quien sólo sonrió. Luego María la mandó a rogar por los pecadores y exclamó: “¡Penitencia, penitencia, penitencia!... ¡Ruega a Dios por los pecadores! ¡Besa la tierra en penitencia por los pecadores!” Bernardita así lo hizo y pedía a los espectadores que hicieran lo mismo.

El 25 de febrero la Virgen le ordena beber, lavarse los pies en la fuente y comer hierba. Bernardita, por indicación de María, escarbó en el fondo de la gruta y empezó a brotar agua.

El 26 se produce el primer milagro. El pobre obrero Bourriete, que tenía el ojo izquierdo mutilado, ora y se frota el ojo con el agua de la fuente. Luego empezó a gritar de alegría y fue recuperando la vista. El 27 la Virgen permanece en silencio, Bernardita bebe del agua del manantial y hace los gestos recurrentes de penitencia.

El 28 Bernardita va a la gruta, pero luego es llevada a casa el juez y amenazada de ir a cárcel. En la noche, Catalina Latapie moja su brazo dislocado y el brazo y la mano recuperan su agilidad, produciéndose un segundo milagro.

El 3 de marzo la pequeña le pregunta de nuevo su nombre y la Virgen sonríe. Ese día, una madre en su desesperación lleva en brazos a su hijo que estaba medio muerto. Lo metió 15 minutos en el agua fría y al llegar a casa notó mejoría en la respiración del niño.

Al día siguiente, el niño estaba lleno de vida y completamente sano. Los médicos certificaron el milagro y lo llamaron de primer orden.

El 4 de marzo, al finalizar los quince días, la visión permanece silenciosa. El 25 de ese mes la Virgen se apareció a Bernardita, levantó los ojos hacia el cielo, juntó en signo de oración las manos que tenía abiertas y tendidas hacia el suelo y le dijo a Bernardita: “Soy la Inmaculada Concepción”.

La pequeña salió corriendo a decirle al párroco, quien se conmueve ante la revelación del nombre ya que cuatro años antes se había proclamado el dogma de la Inmaculada Concepción.

El 7 de abril, Bernardita en la gruta y en éxtasis pone su mano sobre la llama de la vela encendida que había llevado y no se quema. Después de la aparición, su mano estaba ilesa y fue comprobado por un médico que presenció el hecho.

El 16 de julio se produjo la última aparición. Bernardita sintió la misteriosa llamada y al llegar a la gruta se dio cuenta que estaba vallada y no se podía pasar. Se dirige entonces al otro lado, enfrente de la gruta, y vio a la Madre de Dios. ”Me pareció que estaba delante de la gruta, a la misma distancia que las otras veces, no veía más que a la Virgen. ¡Jamás la había visto tan bella!”, dijo Santa Bernardita.

Algunos consideran que la aparición de Nuestra Señora de Lourdes es un agradecimiento del cielo por el dogma de la Inmaculada Concepción y es exaltación a las virtudes de pobreza y humildad como la que tenía la pequeña Bernardita.

Asimismo afirman que es una llamada a aceptar la cruz para ser felices en la otra vida, la importancia de la oración, del Santo Rosario y la penitencia con una misericordia infinita por los pecadores y los enfermos.

El agua de la gruta ha sido analizada por químicos, quienes señalaron que es un agua virgen, pura, natural, sin propiedad térmica y en la que ninguna bacteria sobrevive. Para los cristianos esto es símbolo de la Inmaculada Concepción.

domingo, 5 de febrero de 2023

Santoral: Santa Agueda de Catania


Martirio de Santa Agueda (detalle) - Romualdo Formosa (1765)
Basílica de San Sebastián - Melilli (Sicilia)

Hoy, día 5 de febrero, celebramos la memoria de otra de esas grandes mártires que siempre han estado presentes en la tradición, el arte y la cultura cristianas: Águeda o Ágata (del griego agathé, “bondadosa”), mártir siciliana del siglo III que se ha erigido en irrenunciable protectora de las mujeres.

El relato que conocemos proviene de una passio escrita en la segunda mitad del siglo V, cuyo breve resumen es el siguiente:

Águeda, joven cristiana oriunda de Catania (Sicilia) y de unos 20 años consagró su virginidad a Cristo. En tiempos de la persecución de Decio (año 251) el procónsul Quintiliano mandó arrestarla y convencerla de que sacrificase a los dioses.

Como ella se negara, la entregó a la vieja prostituta Afrodisia, que regentaba un burdel con sus siete hijas, para forzarla a practicar la prostitución. Ello fue en vano, ya que Águeda evitó aquel oficio y se refugió en la oración.

Llamada de nuevo al tribunal, sostuvo un valiente interrogatorio ante el procónsul y fue luego condenada a padecer atroces torturas: descoyuntada en el potro, azotada con varas, desgarrada con garfios, quemada con antorchas, y finalmente le fueron amputados los pechos.

Es aquí cuando ella recrimina duramente al procónsul haber dado orden de mutilar en ella los mismos órganos con que su madre le habría amamantado de pequeño, frase que se ha hecho muy célebre. Arrojada moribunda a la celda, se le apareció San Pedro y la curó por completo. Luego sembraron el suelo de su celda trozos de vidrio, cerámica rota y brasas, y desnuda la revolcaron sobre este lecho horrible.

Mientras esto ocurría, un inmenso terremoto sacudió la ciudad, derribando algunos edificios y matando a algunos verdugos. Águeda, alabando a Dios y dando gracias por haber sido digna del martirio, murió a consecuencia de las terribles heridas. Su cuerpo fue recogido por los cristianos y enterrado en un sepulcro nuevo.

Precisamente un año después, el volcán Etna, tan cercano a Catania, entró en violenta erupción y amenazó la supervivencia de la ciudad. Y entonces, no los cristianos, sino los paganos, echaron a correr despavoridos al sepulcro de la mártir, lo abrieron, cogieron el velo que cubría su cadáver y lo extendieron frente a la colada de lava que ya se cernía sobre la ciudad. Inmediatamente la erupción se aplacó y la lava se detuvo. Esto ocurrió hasta nueve veces más en los sucesivos años, lo que le dio el patronazgo sobre incendios, erupciones volcánicas y desastres del fuego en general.

Parece claro que vivió en la primera mitad del siglo III y sufrió el martirio a 5 de febrero de 251, imperando Decio.

Nació en Catania y la verdad es que todos los martirologios y calendarios se han decantado siempre por esta ciudad, su sepulcro estuvo ubicado en un suburbio de Catania llamado Hybla Maior, lugar donde las excavaciones arqueológicas han confirmado la presencia de muchos sepulcros cristianos con inscripciones auténticas. Actualmente la mayor parte de sus reliquias han quedado en Catania, pero el cuerpo hace mucho que fue monstruosamente fragmentado, hasta el punto que sus brazos, piernas, manos, pies y hasta una supuesta mama incorrupta están diseminados por varios relicarios. También el supuesto velo que detiene las erupciones de los volcanes, una tela larga y de intenso color rojo, es venerado en Alì Superiore. El cráneo, fragmentado también, está repartido entre Catania y la ciudad alemana de Kamp, aunque el Monasterio de San Pablo del Monte Athos, en Grecia, reivindica tener el cráneo auténtico, completo. También hay reliquias en Roma (Sant’Agata Dei Goti) y en muchos otros lugares.

Se la ha venerado ininterrumpidamente desde el siglo V tanto en Oriente como en Occidente, y aunque los martirologios antiguos la mencionan en numerosas fechas, se acepta universalmente que su dies natalis es el 5 de febrero. El culto conoció gran expansión por las buenas relaciones comerciales entre Sicilia y el Mediterráneo, y se convirtió pronto en una Santa universal, de referencia obligatoria en el Canon de la Misa.

Es la patrona de las mujeres, porque la torturaron arrancándole un pecho o dos, y actualmente se la invoca contra el cáncer de mama, que hace tantos estragos en las mujeres de nuestro tiempo.

Es también enormemente venerada en el resto de España, donde muchos pueblos la tienen por patrona y en algunos las mujeres protagonizan pintorescas fiestas donde son elegidas reinas o alcaldesas por un día (Zamarramala, en Segovia, por ejemplo), por lo que son llamadas “las Águedas”. Además, y por el legendario episodio del volcán, es invocada como patrona contra desastres del fuego. En Catania, aún, cuando el Etna entra en erupción –y sigue entrando, porque es un volcán todavía activo- se la invoca de nuevo para que proteja a su pueblo del peligro. Los malteses atribuyen a su intercesión la huida de los sarracenos de la isla, diciendo que se apareció ante el ejército y los ahuyentó. Por ello también es patrona de Malta.

En el arte es fácil reconocerla porque aparece con la palma del martirio y portando uno o dos senos amputados sobre una bandeja, símbolo de su atroz tormento, pero también de su patronazgo. En ocasiones lleva unas tenazas, instrumento de su mutilación, o una vela encendida, como protectora contra el fuego. Todos los episodios de la passio aparecen reseñados en el arte y su nombre aparece grabado en no pocas campanas, por la costumbre, nacida en el siglo XII, de tocar la campana de la iglesia para evitar del peligro de un incendio, porque cuando se tañía la campana, se avisaba al pueblo y se invocaba a la Santa a la vez.

jueves, 2 de febrero de 2023

Santoral: Virgen de la Candelaria, patrona del archipiélago canario

Virgen de la Candelaria entre Guanches - Anónimo (S. XVIII)
Ermita de Las Angustias - Icod de los Vinos (Tenerife)



La Fiesta de “La Candelaria” se celebra cada 2 de febrero, coincidiendo con la celebración de la presentación del Señor y la purificación ritual de la Virgen María. A mediados del siglo V esta celebración era conocida como la “Fiesta de las luces”. Es una de las fiestas más antiguas, que conmemora la purificación ritual de la Virgen María durante la presentación al Templo de su hijo Jesús. 

A los 40 días de su nacimiento, Jesús fue presentado en el Templo, al mismo tiempo que su madre realizaba la ceremonia de la purificación. A esta fiesta se le llamó de la purificación de María. 

En la tradición judía, las madres tenían que esperar cuarenta días después del parto para purificarse y, hasta entonces, no podían presentar al bebé ante las autoridades religiosas. Este ritual se materializaba con una oferta y bendición de velas de cera.

Es una de las fiestas más antiguas de la Virgen, hay referencias que inducen a pensar que la instituyó el  papa Gelasio I en 496. Algunos sostienen que comenzó en oriente con el nombre del “Encuentro” y luego se extendió a occidente en el siglo VI, llegándose a celebrar en Roma con carácter penitencial.

Se desconoce con certeza cuándo comenzaron las procesiones con velas relacionadas a esta fiesta, pero ya en el siglo X se celebraban con solemnidad.

Nuestra Señora de la Candelaria
Patrona del Archipiélago Canario

La advocación mariana de la Virgen de la Candelaria o Nuestra Señora de la Candelaria tuvo su origen en Tenerife (España). Según la tradición, la Virgen se apareció en 1392 a dos guanches que pastoreaban su rebaño. Ellos al llegar a la boca de un barranco, vieron que el ganado no avanzaba.

Uno de los pastores avanzó para ver lo que pasaba y vio en lo alto una pequeña imagen de madera de una mujer, como de un metro de alto. En la imagen, la señora portaba una vela en la mano izquierda y cargaba a un niño en el brazo derecho, mientras que el pequeño llevaba en sus manos un pajarito de oro.

Más adelante, esta devoción se extendió y llegó también a América. En Argentina, por ejemplo, su fiesta se celebra en la localidad de Candelaria (Misiones), tomado de las antiguas reducciones jesuíticas (capital de los treinta pueblos guaraníes que incluía a Paraguay, Argentina y Brasil). Actualmente hay procesiones y se espera a la Virgen con serenata popular. También se venera entre otros países en Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Chile, Colombia y Perú, donde su fiesta fue declarada patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO.

Santoral: Presentación del Señor en el Templo

Presentación de Jesús en el Templo
Mateo Gilarte (1651) - Museo Nacional Del Prado
Depositado en Museo de Huesca


Cada 2 de febrero la Iglesia Universal celebra la Fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo, donde se realiza el encuentro con Simeón y Ana, que se entiende como el encuentro del Señor con su pueblo, y además se realiza la purificación ritual de la Virgen María.

En esa época, cuando nacía el primogénito era llevado a los cuarenta días al Templo para su presentación, así como lo describe la Ley de Moisés, por eso desde el 25 de diciembre que se celebra el nacimiento del Verbo encarnado al 2 de febrero, José y María cumplieron con llevarlo a consagrar.

Al llegar al Templo, se encuentran con Simeón, a quien el Espíritu Santo prometió que no moriría sin antes ver al Salvador del mundo, y fue el mismo Espíritu quien le dijo al profeta que ese pequeño niño era el Redentor y Salvador de la humanidad.

También en este día se encontraba en el Templo la hija de Fanuel de la Tribu de Aser, de nombre Ana, de edad muy avanzada; Ana enviudó a los 7 años de haberse casado y permaneció así hasta los 84 años, y paraba día y noche en el Templo sirviendo a Dios y ofrecía ayunos y oraciones. Ana al ver al niño alababa a Dios y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.

sábado, 28 de enero de 2023

Santoral: Santo Tomás de Aquino

Apoteosis de Santo Tomás - Museo de Bellas Artes de Sevilla
Francisco de Zurbarán (1631)


Santo Tomás de Aquino nace en el castillo de Roccaseca (Italia) el año 1225. Hijo de los condes de Aquino recibe la primera educación religiosa y científica en la abadía de Montecasino, para pasar después a la universidad de Nápoles. Allí el contacto con fray Juan de San Juliano fue causa de que, a sus dieciséis años, frecuentase la comunidad de los hermanos predicadores, siendo el principio de su vocación a la vida apostólica. A los diecinueve años ingresa en la Orden de Predicadores. Esta opción juvenil de Sto. Tomás deberá ratificarla más de una vez; primero, frente a su aristocrática familia que, de novicio, le secuestra y le pone en calabozo durante seis meses en el castillo de Roccaseca; y, posteriormente, frente a los maestros de París, que no le permiten la docencia en la universidad por su condición de fraile mendicante.

Por indicación de Fray Juan Teutónico, Maestro de la Orden, termina sus estudios en París y Colonia, bajo la guía de Fray Alberto Magno, quien le convence de la necesidad de profundizar en Aristóteles, el filósofo de la razón, la razón es don de Dios y a él debe ordenarse.

A los treinta y dos años Tomás de Aquino es maestro de la cátedra de teología de París. En Tomás, la Palabra de Dios en la Escritura tiene la primacía sobre las otras ciencias, y hace de la oración la fuente más fecunda de sus investigaciones. Mientras permanece en París, Tomás y los hermanos Predicadores elaboran en comunidad filosofía y teología, para después hacerla presente en la universidad. Escribe muchas obras que destacan por su profundidad, admirando a maestros y estudiantes por la claridad, la distinción, la sutileza y la verdad con que procedía en la explicación de tantas y tan distintas materias, como son de ver en los cuatro grandes libros que escribió sobre el Maestro de las Sentencias. En estos años dio de sí tales muestras arguyendo, discutiendo y respondiendo que, según el sentir de la universidad, sólo Dios podía dar tanto ingenio, y así era en verdad. Por toda Europa volaba su fama, llevada por los que de todas partes iban a estudiar a la Sorbona y luego regresaban a sus tierras cantando la sabiduría del maestro.

Después de París, impartiría docencia en Roma y en Nápoles, dejando entre otras muchas obras la Suma Teológica.



Santo Tomás de Aquino murió en la abadía de Fossanova el día siete de marzo de 1274 cuando iba de camino al concilio de Lyon. Fue canonizado el dieciocho de julio de 1323 por Juan XXII. San Pío V, el once de abril de 1567, lo declaró Doctor de la Iglesia. León XIII, el cuatro de agosto de 1880, lo proclamó patrón de todas las universidades y escuelas católicas.

Alternó la enseñanza con la predicación. Actuó con eficaces intervenciones ante la curia pontificia en favor de los mendicantes. Destacó por su gran candor de vida y una fiel observancia de la vida conventual. La misión de la Orden, es decir, el ministerio multiforme de la Palabra de Dios en la pobreza voluntaria, en él se centró en una continua dedicación al trabajo teológico; investigar incansablemente la verdad, contemplarla con amor y entregarla a los demás en escritos y en la predicación directa. Empleó su capacidad totalmente al servicio de la verdad, ansioso de encontrarla, recibiéndola de donde quiera que viniese y participarla a los demás.

Tuvo siempre un comportamiento humilde y cordial. Su obra demuestra la estrecha coherencia entre la razón humana y la divina revelación.

Santo Tomás de Aquino fue muy devoto de Cristo Salvador, especialmente de la cruz y de la eucaristía, que exaltó en sus composiciones litúrgicas para la fiesta del Corpus Christi. Tuvo una ferviente devoción filial a la Madre de Dios, la Virgen María.


Frases célebres de Santo Tomás


“Justicia sin misericordia es crueldad.”

“El pecado ofende a Dios, lo que perjudica al hombre.”

“Los seres dotados de inteligencia desean existir siempre y un deseo natural no puede existir en vano.”

“Creer es un acto del entendimiento que asiente a la verdad divina por imperio de la voluntad movida por Dios mediante la gracia.”

“Teme al hombre de un solo libro.”

“Lo que se recibe, se recibe al modo del recipiente.”

“La justicia es la firme y constante voluntad de dar a cada uno lo suyo.”

“Tratad a los demás como deseáis que los demás os traten a vosotros.”

“El ser de las cosas, no su verdad, es la causa de la verdad en el entendimiento.”

“A todo movimiento de la voluntad es necesario que le preceda un conocimiento. Pero no a la inversa: no a todo conocimiento precede una noción voluntaria.”

“El derecho es lo justo o ajustado a otro conforme cierta clase de igualdad.”

“Dios, que es acto puro y no tiene nada de potencialidad, tiene un poder activo infinito sobre las demás cosas.”

jueves, 26 de enero de 2023

Santoral: San Timoteo y San Tito



Las principales y más firmes fuentes para conocer sus vidas son los escritos neotestamentarios; de modo particular, los Hechos de los Apóstoles y las tres cartas canónicas, llamadas «pastorales» de las que uno y otro son destinatarios.

Ambos son discípulos del Apóstol Pablo, tomados por él para incorporarlos a su acción evangelizadora. Sus figuras son importantes; ayudan a conocer la evolución del episcopado a partir de los Apóstoles. Son como el eslabón de la cadena que une al obispo itinerante con el obispo sedentario que ya aparece con san Ignacio de Antioquía. Predican al Señor, celebran los misterios, atienden a las comunidades dispersas por un amplio territorio, ordenan presbíteros para atender a las distintas iglesias que comienzan a organizarse y se encargan de velar por la fe y las costumbres de los que se han bautizado para vivir según el espíritu que dejó el Señor.

De los dos, Timoteo es el discípulo predilecto. Una tradición venerable y antigua afirma que murió mártir en la persecución de Domiciano; pero el principal eco que resuena es el de discípulo fiel, compañero, colaborador y quasihijo de Pablo.

Nació en Asia Menor, en la provincia de Licaonia, cuya capital era Iconio. En el año 48, Pablo y Bernabé tuvieron que salir huyendo de allí, a pesar de que Pablo curara milagrosamente a un paralítico y se les llegara a confundir con los dioses Zeus y Apolo por los sacerdotes del templo pagano, que estuvieron a punto de ofrecerles un sacrificio; los judíos promovieron un tumulto, Pablo y Bernabé escaparon malheridos, contentos de haber sufrido persecución por Jesús y llegaron a Listra donde conocieron a las piadosas judías Loida y a su hija Eunice, que estaba casada con un griego pagano y era la madre de Timoteo. Posiblemente, Pablo los bautizó en aquella ocasión, cuando hacía su primer viaje apostólico.

Durante el segundo viaje, Pablo pensó en Timoteo como un posible colaborador, apareciendo como compañero leal e inseparable en las correrías por Frigia y Galacia; lo llevó también con él cuando pasó a Europa para predicar en Filipos, Berea y Atenas. Le encomendó varias misiones para atender a las iglesias ya fundadas, alguna de ellas, delicada, como la de Macedonia. Timoteo acompañó a Pablo en la primera prisión en Roma y le acompaña después de su puesta en libertad hasta que se le encargó de la atención de Éfeso y sus alrededores con amplios poderes de supervisión.

Desde Macedonia escribirá Pablo la primera carta al joven obispo pidiéndole que cuide su salud algo delicada y dándole excelentes consejos prácticos. La segunda carta se la escribirá desde Roma durante su segunda y definitiva prisión antes de su muerte, dejando desahogar su corazón de padre y haciéndole ver la soledad y abandono en que ha quedado.

De la vida posterior de Timoteo no sabemos gran cosa, salvo las afirmaciones de Eusebio; parece que continuó como de obispo en Éfeso con la autoridad propia de un metropolita actual sobre Asia Menor.

De Tito, tenemos menos datos. Es otro obispo-eslabón. Pablo mantiene con su discípulo contacto epistolar en el que le da instrucciones sobre las cualidades que debe prever tengan los futuros candidatos al orden sacerdotal para que su misión no sea restada por cargas personales, al tiempo que le orienta sobre las maneras prácticas de comportamiento con los fieles y el modo de actuar con aquellos que, ya cristianos, enseñan doctrinas no compatibles con lo que enseñó Jesús.

Fue uno de los discípulos más apreciados por Pablo; nació en el seno de una familia pagana y muy probablemente fue el mismo Apóstol quien lo convirtió a la fe. Pablo le confió misiones de importancia, entre las que cabe destacar el envío a Corinto, llevando desde Éfeso la carta llamada «de las lágrimas», para intentar pacificar a aquella comunidad inquieta y tan difícil que ya san Pablo daba por perdida para la fe; con un alarde de habilidad, tacto y paciencia supo reducirlos a la obediencia.

Obispo de Creta, lo tuvo bien difícil por el carácter levantisco y díscolo de los habitantes de la isla; pero lo que más le hizo sufrir fue el permanente acoso de los judeocristianos. De ahí la carta que Pablo le escribió para darle apoyo y las oportunas instrucciones.

Ambos fueron testigos del afán apostólico del infatigable Apóstol de los gentiles, los dos vieron sus sufrimientos en la cristianización del mundo, los dos le ayudaron en la tarea de extender el Evangelio, y los dos aprendieron de él la fidelidad. Por último, los dos constituyen un exponente de la sucesión apostólica en los primeros tiempos.

miércoles, 25 de enero de 2023

Santoral: Conversión de San Pablo

Conversión de San Pablo - Museo Cerralbo (Madrid)
Juan Antonio Frías y Escalante (1650)


En el capítulo 9 del libro de los Hechos de los Apóstoles, se narra la Conversión de San Pablo:

"Saulo, respirando amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote y le pidió cartas de recomendación para las sinagogas de los judíos de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores de Cristo, los pudiera llevar presos y encadenados a Jerusalén.

Y sucedió que yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le rodeó una luz venida del cielo; cayó en tierra y oyó una voz que le decía: "Saulo, Saulo, ¿Por qué me persigues?". El respondió: ¿Quién eres tú Señor? Y oyó que le decían: "Yo soy Jesús a quien tú persigues. Pero ahora levántate; entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que tendrás que hacer".

Los hombres que iban con él se habían detenido mudos de espanto, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo, y aunque tenía los ojos abiertos no veía nada. Lo llevaron de la mano y lo hicieron entrar en Damasco. Pasó tres días sin comer y sin beber.

Había en Damasco un discípulo llamado Ananías. El Señor le dijo en una visión: ¡Ananías! El respondió: "Aquí estoy Señor" y el Señor le dijo: "Levántate. Vete a la calle Recta y pregunta en la casa de Judas por uno de Tarso que se llama Saulo; mira: él está en oración y está viendo que un hombre llamado Ananías entra y le coloca las manos sobre la cabeza y le devuelve la vista.

Respondió Ananías y dijo: "Señor, he oído a muchos hablar de ese hombre y de los males que ha causado a tus seguidores en Jerusalén, y que ha venido aquí con poderes de los Sumos Sacerdotes para llevar presos a todos los que creen en tu nombre".

El Señor le respondió: "Vete, pues a éste lo he elegido como un instrumento para que lleve mi nombre ante los que no conocen la verdadera religión y ante los gobernantes y ante los hijos de Israel. Yo le mostraré todo lo que tendrá que padecer por mi nombre".

Fue Ananías. Entró en la casa. Le colocó sus manos sobre la cabeza y le dijo: "Hermano Saulo: me ha enviado a ti el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías. Y me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo". Al instante se le cayeron de los ojos unas como escamas y recobró la vista. Se levantó y fue bautizado. Tomó alimento y recobró las fuerzas.

Conversión de San Pablo - Museo Nacional Del Prado
Bartolomé Esteban Murillo (1675-1682)


Estuvo algunos días con los discípulos de Damasco y enseguida se puso a predicar en favor de Jesús, en las sinagogas o casas de oración, y decía que Jesús es el Hijo de Dios. Todos los que lo escuchaban quedaban admirados y decían: ¿No es éste el que en Jerusalén perseguía tan violentamente a los que invocaban el nombre de Jesús? Y ¿No lo habían enviado los Sumos Sacerdotes con cartas de recomendación para que se llevara presos y encadenados a los que siguen esa religión? "Pero Saulo seguía predicando y demostraba a muchos que Jesús es el Mesías, el salvador del mundo".

Saulo se cambió el nombre por el de Pablo. Y en la carta a los Gálatas dice: "Cuando Aquél que me llamó por su gracia me envió a que lo anunciara entre los que no conocían la verdadera religión, me fui a Arabia, luego volví a Damasco y después de tres años subí a Jerusalén para conocer a Pedro y a Santiago". Las Iglesias de Judea no me conocían pero decían: "El que antes nos perseguía, ahora anuncia la buena noticia de la fe, que antes quería destruir". Y glorificaban a Dios a causa de mí.

martes, 24 de enero de 2023

Santoral: San Francisco de Sales, patrón de periodistas y escritores





"Ten paciencia con todas las cosas, pero sobre todo contigo mismo".

"Lo que se hace con precipitación nunca se hace bien; 
obrad siempre con tranquilidad y calma."


Montañés, nacido en los Alpes, en el castillo saboyano de Sales, los años convulsionados en Francia, después de la Reforma Protestante, formaron el fondo de la vida de Francisco de Sales. Sus padres le llevan a estudiar a la universidad de París, luego a Padua. Para su padre, fue una gran decepción que Francisco no aceptara una carrera espléndida en el mundo, sino que prefiriera el sacerdocio.

Canónigo de Annecy, obispo auxiliar de Ginebra, líder de debates con los protestantes, apóstol de la región de Chablais. Vuelve a París, trata con san Vicente de Paul, en todas partes se le recibe con entusiasmo.

Su libro “Introducción a la vida devota”, contó con cuarenta ediciones en vida del autor y continúa siendo utilizado como material de lectura espiritual. “¿No es una barbaridad -decía él- querer desterrar la vida devota del cuartel de los soldados, del taller de los artesanos, del palacio de los príncipes, del hogar de los casados?”

De naturaleza irascible, hizo fuertes esfuerzos contra su ira y logró adquirir dulzura y amabilidad admirables. Consiguió estas virtudes tras mucho trabajo interior, de hecho se cuenta que al hacerle la autopsia al morir, le encontraron su hígado endurecido como un piedra. Esto se explica por la enorme violencia que tuvo que hacerse este hombre de fuerte carácter para hacerse y aparecer amable, delicado y bondadoso en el trato.

San Francisco de Sales escribió: “No nos enojemos en el camino unos contra otros; caminemos con nuestros hermanos y compañeros con dulzura, paz y amor; y te lo digo con toda claridad y sin excepción alguna: no te enojes jamás, si es posible; por ningún pretexto des en tu corazón entrada al enojo”.

Don Bosco fue su gran admirador al punto que decidió dedicar su congregación y familia religiosa a San Francisco de Sales. Así escribe un salesiano al respecto:
"Inspirados en la bondad y en el celo pastoral del santo de la caridad, Don Bosco nos ha dado el nombre de salesianos y nos ha indicado un programa de vida en la máxima “Dame almas y llévate lo demás".

Y en Don Bosco, inspirado en San Francisco de Sales, tiene origen un vasto movimiento de personas, que en diferentes modos, trabajan por la salvación de los jóvenes.

Cada 24 de enero la iglesia recuerda a San Francisco de Sales. Se dice que escribía de día hojas clandestinas y la metía por debajo de las puertas, de noche. Es patrón de escritores y periodistas por su prolífica producción literaria y por su capacidad de comunicación por la palabra escrita. 

Es autor de los clásicos de espiritualidad “Introducción a la vida devota” y “Tratado sobre el amor de Dios”. Los franceses lo incluyen entre sus clásicos de literatura. Fue proclamado doctor de la Iglesia y se lo llegó a conocer como “doctor de la amabilidad”.

lunes, 23 de enero de 2023

Santoral: San Ildefonso

San Ildefonso - Monasterio de El Escorial
El Greco (1605)


San Ildefonso nació en Toledo el año 606, durante el reinado del visigodo Witerico. Venidos de Francia, los visigodos entraron en España en 456 para derrotar a los igualmente bárbaros suevos, después que muchos de ellos se instalaron en el país.

En 507, sus correligionarios que habían permanecido en la Galia, derrotados por los francos, confluyeron en masa hacia España. En vista de ello, trasladaron su reino a este territorio el año 526, estableciendo su capital en Sevilla, la que posteriormente trasladaron a Toledo.

El santo era de familia noble y sobrino de san Eugenio III, obispo de Toledo, con quien inició su brillante educación literaria. Fue después discípulo de san Isidoro, arzobispo de Sevilla, exponente de un movimiento educativo cuyo centro era la propia sede episcopal hispalense. En su seminario, se prescribió el estudio del griego y del hebreo. También se fomentó el interés por el derecho y la medicina.

Por su influencia y por la autoridad del cuarto concilio de Toledo, esta política educativa se hizo obligatoria para todos los obispos del reino. Mucho antes de que los árabes despertaran su aprecio por la filosofía griega, san Isidoro había introducido a Aristóteles entre sus compatriotas.

San Eladio, obispo de Toledo, lo ordenó diácono, y al fallecer el abad del convento en que moraba Ildefonso, este fue elegido para ocupar su lugar. En esa calidad participó, en la entonces capital, de los Concilios de los años 653 y 655, responsables de la unificación de la liturgia española.

Al fallecer sus padres, Ildefonso se convirtió en heredero de una gran fortuna, que empleó en la fundación de un monasterio de monjas.


Imposición de la Casulla a San Ildefonso (1600)
Juan Sánchez Cotán - Museo Nacional El Prado


Su obra principal es "Sobre la perpetua virginidad de Santa María", descrito como un himno triunfal a la Virgen.

Según narran todos los biógrafos del santo, quiso la Madre de Dios agradecerle directamente por el libro sobre su virginidad santa. “La noche del 18 de diciembre de 665 [fiesta de la Virgen de la Expectación] san Ildefonso junto con sus clérigos y algunos otros, fueron a la iglesia, para cantar himnos en honor a la Virgen María.

Capilla de la Descensión
Catedral de Toledo
Encontraron la capilla brillando con una luz tan deslumbrante que sintieron temor. Todos huyeron excepto Ildefonso y sus dos diáconos. Estos entraron y se acercaron al altar. Ante ellos se encontraba la Virgen María, sentada en la silla del obispo, rodeada por una compañía de vírgenes entonando cantos celestiales.

María hizo una seña con la cabeza para que se acercara. Habiendo obedecido, fijó sus ojos sobre él y dijo: ‘Tú eres mi capellán y fiel notario. Recibe esta casulla la cual mi Hijo te envía de su tesorería’. Habiendo dicho esto, la Virgen misma lo invistió, dándole las instrucciones de usarla solamente en los días festivos designados en su honor”.

Continúa la narración: “Esta aparición y la casulla fueron pruebas tan claras, que el concilio de Toledo ordenó un día de fiesta especial para perpetuar su memoria. El evento aparece documentado en el Acta Sanctorum como El Descendimiento de la Santísima Virgen y de su Aparición”.

Capilla de la Descensión (Detalle)
Catedral de Toledo

Los historiadores afirman que los mismos árabes, al convertir la basílica cristiana en mezquita, durante la dominación musulmana, respetaron el lugar de esta aparición, ocurrida en la España visigótica y transmitida ininterrumpidamente a lo largo de los siglos. “Esta circunstancia permite afirmar que el milagro era conocido antes de la invasión musulmana y que no se trata de una de las muchas historias piadosas medievales que brotaron de la fantasía popular”.